jueves, 18 de septiembre de 2025

Evolución de las Fiestas de XV



🎂 La Historia de los 15

👑 En los inicios

Hace siglos, cuando una chica cumplía 15, no le regalaban un iPhone o un Samsung… le regalaban un marido. Sí, así como escuchan. Era como decir: “Felicidades, dejaste de ser niña, ahora te toca lavar, planchar y criar tres hijos”. 🎭

💃 Europa y la nobleza

Las familias ricas hacían bailes enormes para “presentar a la sociedad” a la hija. Traducción: mostrarla como catálogo de “nueva temporada” para posibles pretendientes. Una especie de Tinder medieval, pero con vals en lugar de “swipe right”. 😂

🎀 En América Latina

Los españoles trajeron la costumbre y la mezclaron con tradiciones indígenas. Así nació la quinceañera que conocemos: vestido, misa, vals… y la eterna lucha de la mamá con la quinceañera: “¡Ese escote no, nena!”. 🙄

🪞 Años 80 y 90

Los 15 eran un festival de tul, laca y coreografías de vals que duraban más que una película de Titanic. Y si la quinceañera lograba dar toda la vuelta sin pisarle el pie al papá… ¡era casi un milagro!

🎤 Años 2000

Entraron los DJs, las coreografías pop y el videoclip de entrada. Toda quinceañera quería un tráiler más épico que el de “Rápidos y Furiosos”. Y ahí estaban los invitados, aguantando 15 minutos de fotos, videos y slow motion antes de ver el primer canapé. 😅

🎇 Hoy en día

Ahora los 15 son nivel festivales: pantallas LED, fuegos artificiales, food trucks, shows en vivo, varios Dj y la quinceañera con dos vestidos: uno para la entrada tipo princesa y otro para la pista de baile tipo Bad Gyal. 💃✨. Existe una competencia, (no siempre, pero de que hay, hay) en quien realiza la fiesta más elaborada, con mayor cantidad de shows, y momentos de deslumbrar a los invitados con momentos de gran impacto, únicos y nunca antes visto.



🤔 ¿Qué significan HOY los 15?

Ya no se trata de “la edad de casarse” (¡menos mal!). Ahora son:

El evento social del año para la familia.

El momento donde la cumpleañera dice: “Hoy brillo yo, mañana vemos”.

Una excusa perfecta para que todos los invitados coman gratis, bailen hasta las 5 am y suban 300 historias a Instagram. 📲


martes, 26 de agosto de 2025

Pronósticos: un amor-odio eterno ☀️🌧️



En este episodio quiero contarles algunas de las veces en que el clima nos jugó las peores pasadas .
Muchos creen que exageramos cuando, con un pronóstico de 50% de lluvia, decimos:
"¡Toldo sí o sí, no importa el porcentaje!"
Pero no entienden que un solo chubasco puede arruinar horas y horas de montaje, y que un evento no se monta ni se desmonta en diez minutos. Son horas… y cuando los cambios se hacen corriendo, ya nada queda igual.


El evento empresarial y el toldo volador
En mis inicios, cuando todavía era novata y buscaba proveedores en Clásipar 🤣, tuvimos un evento para 600 personas.
Toldo colocado desde el día anterior, 17 horas de trabajo, todo perfecto… hasta que a las 3:30 am suena mi celular:
"¡Con el ventarrón y la lluvia, el toldo voló!"
No lo podía creer. El evento empezaba a las 8 de la mañana con actividades al aire libre.
A las 4 am ya estaba yo volando al lugar, llamando a todos los proveedores que podía, y milagrosamente conseguimos otro toldo que quedó listo a las 8.
Eso sí, las pruebas del desastre quedaron: jirones del primer toldo colgando de los árboles.
A la tarde llovió, y claro, el toldo salvó el evento.


El día que el pronóstico nos engañó
Otra vez, en San Bernardino, todos los pronósticos marcaban 100% de lluvia.
Pusimos el toldo, y no cayó ni una gota. Ese día casi me hago el harakiri contra la pared 🤦🏻‍♀️, pero la mamá de la quinceañera entendió perfecto que fue la decisión correcta.
¿Y al día siguiente? Pronóstico de sol… y llovió desde la mañana hasta las 6 de la tarde.
Ese cliente no quiso toldo ni de casualidad. Terminamos todas empapadas, moviendo sofás y decoraciones cada vez que paraba un poquito. Los chicos, eso sí, felices, riéndose en el barro.


La boda en el Náutico
Una boda soñada, muebles de madera maciza, un montaje de días… y una novia convencida de que no llovería, a pesar de que el pronóstico marcaba 70% de probabilidad.
A las 2 de la tarde del día del evento, diluvio total. El club se inundó, los manteles flotando, proveedores corriendo por todos lados.
La novia enojada porque nadie respetó los lugares asignados, y el novio en la puerta fumando sin parar de los nervios.
Por suerte, paró justo cuando llegaron los invitados, y hasta hubo fotos hermosas con el cielo despejado.


Del calor infernal al sol abrasador
También hemos vivido calor extremo. Algunos salones no prenden el aire y, adentro, la sensación térmica es de 50 grados.
De esos días aprendí que un ventilador portátil a batería es mi mejor amigo.
Y ni hablar de los montajes a pleno sol, sin sombrero ni protector solar… terminamos como cangrejos, rojas y doloridas, soñando con una ducha que casi nunca está disponible.


En 15 años hemos acumulado cientos de anécdotas: lluvias inesperadas, calores infernales, vientos que arrancan todo… y, aun así, salimos adelante, porque si algo nos caracteriza es resolver hasta lo imposible con una sonrisa, la verdad es que siempre nos terminamos riendo de todo lo que nos pasa, hasta estos peores climas no  logran doblegar nuestra alegria y el equipo genial que somos!

jueves, 7 de agosto de 2025

Una Novia, 2 estilos




Este no es el típico caso de una novia que decide cambiarse de un vestido largo y formal de ceremonia a uno más cómodo o práctico para la fiesta.

Este es el caso de una novia divina... a la que simplemente no le gustó su vestido.

Yo acostumbro a acompañar a mis novias a la última prueba del vestido, ya que hemos tenido varios casos donde faltaban los ganchitos, las cintas o —peor aún— nos enviaban ganchos grandes que no soportaban el peso del vestido, y terminábamos cosiendo como podíamos, sin estética, ya que no somos diseñadoras ni modistas.

Fuimos el jueves por la noche a la última prueba. La novia, en ningún momento, dio señales de disgusto; al contrario: todo el tiempo repetía lo hermosa que se sentía, cómo el vestido realzaba sus atributos y disimulaba esos defectos que no le agradaban.

Pero…

El viernes a la mañana me llama, entre lágrimas. Estaba en un verdadero ataque de llanto. Me dice que el vestido le parece horrible, que no le gusta nada, que no sabe cómo el día anterior no lo pudo decir... y que no hay tiempo de cambiar nada.

Intenté entender qué era lo que le molestaba o incomodaba del vestido. Pero no supo explicarlo. Solo repetía: “No es mi vestido. No me siento yo. Y estoy desesperada porque es el día más importante de mi vida.”

Le pregunté si estaría dispuesta a invertir en otro vestido. Me dijo que eso no era problema, el problema era encontrar el vestido correcto.

Sin perder tiempo, la cité en un shopping donde venden vestidos ya confeccionados. Las vendedoras, al ver la situación, se pusieron manos a la obra para encontrar algo que, si requería ajustes, pudiera estar listo a tiempo.

Elegimos cuatro vestidos que amó con solo verlos. Se los probó uno por uno… pero el segundo fue mágico💓.

Su llanto se transformó en una sonrisa de pura alegría. No hacía falta decir nada más. Ese era su vestido❣️. Y como si el universo lo hubiera planeado, no necesitaba ningún ajuste. Estaba hecho para ella.

Lo retiró esa misma tarde, impecable, planchado… y con una felicidad que le desbordaba el corazón.

Y qué decir del sábado... Estaba radiante👸. Con el zapato perfecto, el peinado soñado y un tocado que la hacía lucir preciosa. Se casó, bailó, y disfrutó como nunca.

No siempre es fácil decir cuando algo no nos gusta. Pero, por suerte, para eso existen las hadas madrinas… que con un poco de intuición y cariño, ayudan a dar ese toque de FINAL FELIZ! 👰🤵

domingo, 13 de julio de 2025

Mismo cliente 2 casamientos!!

Hoy quiero contar una historia que jamás pensé que me iba a pasar.

Sí, como organizadora de eventos he vivido muchas situaciones únicas, pero esta... ¡se lleva su premio!

Hace algunos años me contrató un cliente para organizar una boda preciosa en la casa del novio. Todo salió espectacular: la organización, la decoración, la fiesta… ¡hasta hicimos muy buena onda con uno de los novios! Quedamos como conocidos con muy buena relación.

Pasan los años… y me llama otro cliente, recomendado también, para organizar su boda. Me contrata, y en una de las primeras reuniones con la decoradora, llegan ambos novios… y yo, por dentro, pensaba:
🤔 “A esta persona lo conozco de algún lado…”
Pero no caía del todo.

Cuando se fueron, me cayó la ficha:
¡Había organizado la primera boda de uno de ellos!

La verdad, me pareció correcto hacer una llamada a la persona que me había contratado en esta oportunidad, para contarle este “pequeño gran” detalle antes de que se enterara por otro lado. Y cuando se lo dije… ¡le agarró un ataque de risa!

Yo, muda, sin saber si reír o pedir disculpas.
Por suerte, lo tomó con humor, nos reímos juntos y seguimos adelante con toda la preparación.

La boda salió divina, perfecta, y de corazón espero que sigan juntos hasta hoy.
💍✨ Porque sí, a veces, la vida te da segundas vueltas… y yo las organizo 😅


¿Te gustaría que lo pase a formato carrusel para Instagram con ideas para cada slide?


lunes, 5 de mayo de 2025

CAÍDAS MEMORABLES

Tenemos un amplio historial de caídas en eventos 😂 y hoy decidí contar algunas de las más memorables…

🌊 El abuelo y la piscina
Una fiesta en terraza con piscina, DJ primo de la agasajada, todos familiares. El abuelo, emocionado por el lugar, empieza a grabar el set sin quitar los ojos del celular… hasta que splash, directo a la piscina. Frío, 10 grados. Por suerte cayó en la parte baja. Rápidamente lo socorrimos y el personal del hotel se encargó de que, en solo 30 minutos, tenga su ropa lavada, seca y planchada (¡punto para el hotel!). Mientras tanto, nosotros hicimos operativo rescate para el celular, que seguía prendido en el fondo (¡punto para la marca!). La fiesta siguió como si nada.

🎤 Mi vuelo escénico
En una colación con un grupo famoso, que pedía escenario de 1,5 m de alto y que nadie suba... bueno, no pasó. Subieron en manada. Mientras intentábamos despejarlos, uno con tragos de más se apoya en mí y ¡me empuja del escenario a la pista! Nadie lo notó. Seguí como si nada, incluso al día siguiente trabajé en otro evento. Pero el lunes: dolor al respirar. Resultado: dos costillas fisuradas y semanas de faja. El chico que me empujó, ni enterado. Seguía bailando feliz 😂.

🏠 El tope asesino
Un salón que antes era casa familiar. El ingreso principal cruzaba por el estacionamiento, que tenía un tope para evitar que los autos se pasen. Ese tope fue nuestra pesadilla (por suerte ya lo quitaron). Una compañera rodó por la bajada, rompió el pantalón, la rodilla y terminó con paspaduras. Invitados arrodillados por todos lados. Incluso paradas encima del tope no evitábamos los tropiezos. Lo gracioso: algunos se reían tanto que era más difícil levantarlos por las carcajadas que por el golpe.

🍽️ La avalancha de vajilla
Reunión de colación en casa de una delegada. Llevo copas, platos, mantel. Al salir, una mamá tropieza en la pendiente del garaje y cae encima mío. Termino con la caja de vajilla bajo mi cuerpo, todo roto, y ella encima. Por suerte sin heridas, pero no podíamos parar de reír. Obviamente, hubo que reponer las copas y platos rotos. Qué le vamos a hacer 😅.

🚽 Baño químico, oscuridad y karma
Una boda divina de tarde en una casa. Baños químicos fuera, porque no pasaban por el portón. Corte de luz. Salgo a revisar por qué no arranca el generador... y ¡zas! meto el pie en un registro sin tapa y caigo contra el baño químico. El zapato se quedó trabado, y no podía levantarme. En eso, se abre la puerta del baño, sale alguien con el pantalón a medio subir y me extiende la mano para ayudarme. No sabía qué hacer: ¿la acepto o mantengo la dignidad? La acepté (me parecía descortés no hacerlo 😅). Me corté la pierna y cuando llegan mis compañeros (que vieron TODO desde la esquina), les dije con cara de pocos amigos: “¿recién ahora vienen?”. El generador nunca arrancó, pero la luz volvió a los 20 minutos y la fiesta siguió de maravillas! Bailaron muchas horas más.

Así como nosotros estoy segura que ustedes tienen también historias de CAIDAS MEMORABLES!


martes, 15 de abril de 2025

DE VUELTA!

 

Hola!! Estoy de vuelta, después de 10 años, decidí volver a contar nuestras historias, las escribiré una o dos veces por semana! Espero me sigan y comenten al pie de cada una si se sienten identificados o que historias tuvieron uds., que merecen ser contadas. Recuerden no mencionar el nombre de los clientes. 

Tengan en cuenta que pasaron 10 AÑOS!! por lo tanto no soy la misma que escribió los 5 primeros temas, ahora estoy mas curtida y con las uñas mas filosas......... 

NO, MENTIRA, cada día estoy con el alma y el corazón mas hinchado porque cada evento es un desborde de cariño, agradecimientos, y clientes que se vuelven familia! 

No me arrepiento ni un solo minuto de haber tomado este camino!

Gracias a quienes me leen, a quienes me leerán, a quienes están descubriéndome recién ahora.

Este espacio sigue siendo mi rincón para sentir, para narrar, para conectar, con tantas cosas que vivimos los eventistas. Con más amor, con más ganas de contar lo que me vibra, lo que me toca, lo que me mueve.

Empezamos otra vez… desde otro lugar.



La novia durmiente

 

En el mundo de los eventos, cada historia deja una enseñanza… y hoy quiero contarte la historia de la “novia durmiente”.

 

Todo estaban por iniciar el momento del baile: la decoración estuvo tal cual ella quería, impecable: abro paréntesis 1. acá (pero durante todo el proceso no disfruto, vive en otra ciudad por lo que le generaba bastante ansiedad no poder tocar y ver de cerca lo que armábamos con la decoradora), abro paréntesis 2 acá (la novia fue una de mis polluelas, al iniciar en el mundo de los eventos conmigo trabajaban muchos estudiantes de química industrial, de alimentos, etc, etc. Y ella conociendo todo el proceso, creo que fue igual la novia más sufrida que tuvimos), los invitados estaban felices… pero la novia no aparecía en pista. ¿El motivo? Tomó un poquito de más desde la previa,  por lo que ya no aguantó el ritmo de su gran noche. Terminó dormida en un sillón, con su vestido blanco, mientras todos bailaban sin su protagonista. ¡Por supuesto que después de unas horas la despertamos para que siga disfrutando y se repuso super bien! Ella sabe cuanto le queremos, pero no podíamos creer que justo a una coordinadora de bodas  le suceda eso

 

Desde entonces, no dejamos este detalle al azar. Aprendimos que tener un mozo exclusivo para los novios es fundamental. Ese mozo no solo les alcanza bebidas, también los hidrata, les acerca bocaditos a tiempo, les recuerda que hay que comer, y los cuida sin invadir. Así, se aseguran de disfrutar la fiesta completa, sin pausas, sin bajones... ¡sin siestas!

 

Las Mosqueteras y yo no deseamos que la fiesta termine antes de lo previsto. Deseamos que termine cuando tenga que terminar… aunque nos pasemos horas extras. Eso significa que la están pasando increíble, que se "portan bien todos" y que el evento fue un verdadero éxito.

 

Porque para nosotros, no hay mejor final que una pista llena, una novia feliz (y despierta) y un recuerdo eterno.