martes, 15 de abril de 2025

DE VUELTA!

 

Hola!! Estoy de vuelta, después de 10 años, decidí volver a contar nuestras historias, las escribiré una o dos veces por semana! Espero me sigan y comenten al pie de cada una si se sienten identificados o que historias tuvieron uds., que merecen ser contadas. Recuerden no mencionar el nombre de los clientes. 

Tengan en cuenta que pasaron 10 AÑOS!! por lo tanto no soy la misma que escribió los 5 primeros temas, ahora estoy mas curtida y con las uñas mas filosas......... 

NO, MENTIRA, cada día estoy con el alma y el corazón mas hinchado porque cada evento es un desborde de cariño, agradecimientos, y clientes que se vuelven familia! 

No me arrepiento ni un solo minuto de haber tomado este camino!

Gracias a quienes me leen, a quienes me leerán, a quienes están descubriéndome recién ahora.

Este espacio sigue siendo mi rincón para sentir, para narrar, para conectar, con tantas cosas que vivimos los eventistas. Con más amor, con más ganas de contar lo que me vibra, lo que me toca, lo que me mueve.

Empezamos otra vez… desde otro lugar.



La novia durmiente

 

En el mundo de los eventos, cada historia deja una enseñanza… y hoy quiero contarte la historia de la “novia durmiente”.

 

Todo estaban por iniciar el momento del baile: la decoración estuvo tal cual ella quería, impecable: abro paréntesis 1. acá (pero durante todo el proceso no disfruto, vive en otra ciudad por lo que le generaba bastante ansiedad no poder tocar y ver de cerca lo que armábamos con la decoradora), abro paréntesis 2 acá (la novia fue una de mis polluelas, al iniciar en el mundo de los eventos conmigo trabajaban muchos estudiantes de química industrial, de alimentos, etc, etc. Y ella conociendo todo el proceso, creo que fue igual la novia más sufrida que tuvimos), los invitados estaban felices… pero la novia no aparecía en pista. ¿El motivo? Tomó un poquito de más desde la previa,  por lo que ya no aguantó el ritmo de su gran noche. Terminó dormida en un sillón, con su vestido blanco, mientras todos bailaban sin su protagonista. ¡Por supuesto que después de unas horas la despertamos para que siga disfrutando y se repuso super bien! Ella sabe cuanto le queremos, pero no podíamos creer que justo a una coordinadora de bodas  le suceda eso

 

Desde entonces, no dejamos este detalle al azar. Aprendimos que tener un mozo exclusivo para los novios es fundamental. Ese mozo no solo les alcanza bebidas, también los hidrata, les acerca bocaditos a tiempo, les recuerda que hay que comer, y los cuida sin invadir. Así, se aseguran de disfrutar la fiesta completa, sin pausas, sin bajones... ¡sin siestas!

 

Las Mosqueteras y yo no deseamos que la fiesta termine antes de lo previsto. Deseamos que termine cuando tenga que terminar… aunque nos pasemos horas extras. Eso significa que la están pasando increíble, que se "portan bien todos" y que el evento fue un verdadero éxito.

 

Porque para nosotros, no hay mejor final que una pista llena, una novia feliz (y despierta) y un recuerdo eterno.